En el campo, los caseríos dispersados forman puntos blancos y rojos en el verde del paisaje. En algunos sitios, las casas se agrupan al rededor de la iglesia o del frontón para formar pueblos encantadores. La casa vasca se integra al paisaje y su nombre refleja la topografía local:por ejemplo, Etxemendi significa « la casa en el monte ». Baja Navarra es la provincia con más diversidad arquitéctural. Las casas son generalmente adornadas por dinteles escultados, encima de las puertas y ventanas, que cuentan su historia (apellido del dueño de la casa,fecha de construcción o de rehabilitación).
Contemplar la casa vasca es sentir su importancia en la sociedad tradicional como, unidad de base simbolizada por la familia. Cada casa está personificada por su propio apellido transmitido generación trás generación que frequentamente se atribuye a las personas que viven en la misma casa. |
 |